Durante mi visita a la Cámara de Diputados fue todo una experiencia un poco atemorizante al principio, pero me ayudó a desarrollar nuevas formas de poder tener un poco ese «colmillo» que tiene un periodista para poder sacar la información y los detalles, los cuales son necesarios cuando se quiere escribir una nota informativa.
Fue un poco difícil llegar porque las entradas eran un poco confuso, de igual forma para poder dar acceso tienes que pasar por unos escáneres y revisiones para asegurar que no lleves contigo nada peligroso que pueda afectarte a ti o a terceros.
Me dieron paso al museo de la cámara de diputados pero me pude meter a otras áreas de la Cámara filtrandome con un grupo de abogadas, me dio un poco de miedo que me pudieran descubrir ya que mi vestuario no era el e alguien que se dedique a la parte jurpidica, pero no pasó nada afortunadamente.
Dentro pude ver las diferentes secciones y la parte donde se sientas los diputados cuando realizan las discusiones para realizar y aprobar las leyes. También sentí un poco de enojo al darme cuenta de las comodidades que tienen como diputados, y me puse a pensar que hay hospitales con equipo de hace 25 años, y ellos tantito se les cae una loza de la fachada, y ya estan renovando el edificio…
Otra cosa que me llamó la atención fue que en la plaza de la constituyente estaba la primera rotativa que se utilizó parra imprimir la Constitución de 1917. Es una máquina enorme e histórica, la verdad es que se ve muy vieja pero fue una bonita experiencia verla en persona. Esta máquina fue donada por el periódico El Universal a la Cámara de Diputados.
Sin duda, una visita que me dejó muchos aprendizajes y pensamientos sobre como nos rigen estas autoridades.
